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Aceite de sésamo

Aceite de sésamo

El aceite de sésamo procede de las semillas de sésamo, también conocidas como ajonjolí y tiene un aroma y un sabor muy característicos. Por ese motivo, es especialmente utilizado en la cocina asiática, como en la china, la coreana y la japonesa para potenciar el sabor de los platos e incluso utilizado como aliño.

No es un aceite que se utilice para freír normalmente y por ese motivo se suele comercializar en frascos pequeños. Además, en el mercado se puede encontrar aceite de sésamo de diferente color, dependiendo de si procede de semillas de sésamo tostadas o crudas.

Aunque el uso más extendido del aceite de sésamo sea en la cocina, este aceite se puede utilizar en diferentes preparados para utilizarlo en tratamientos de cosmética y belleza en general, y es que desde hace miles de años se ha utilizado también en la medicina ayurveda.

Vamos a ver cuáles son las cualidades del aceite de sésamo y por qué es tan valioso para nuestro organismo, pero antes…

¿Cómo se obtiene el aceite de sésamo?

El método para su obtención es el prensado en frío de las semillas de sésamo, que también reciben el nombre de ajonjolí.

Ten en cuenta que hay diferentes tipos de semillas de sésamo, lo que hará que los diversos aceites también tengan ciertas características que los diferencian un pelín por mucho que la base sea la misma.

Del mismo modo algunos se obtienen de semillas crudas y otros de semillas previamente tostadas.

Composición y propiedades del aceite de sésamo

Las propiedades del aceite de sésamo son muy numerosas, y esto es gracias a su composición en la que predominan el ácido linoleico, que es del grupo de omega 6 en hasta un 44% y el ácido oleico del grupo de omega 9, presente en hasta un 42%.

Estamos hablando de un aceite muy resistente al calor, por lo que es ideal para cocinar y se almacena muy bien, ya que su composición permanece estable durante mucho tiempo.

En cuanto a las propiedades que el aceite de sésamo tiene para ofrecerle a nuestro organismo, encontramos su efecto positivo en la regulación de los niveles de colesterol y en la coagulación de la sangre, el fortalecimiento de la salud cardiaca y de la estructura de dientes y huesos previniendo la osteoporosis y la reducción del riesgo de padecer arteriosclerosis.

Aceite de sésamo

Se dice además que el aceite de sésamo tiene increíbles propiedades antioxidantes que mantienen alejado al cáncer y que su composición estimula el crecimiento celular; todo esto es gracias a su contenido en vitamina E.

Usos del aceite de sésamo

El aceite de sésamo es mucho más que un condimento porque también ofrece beneficios si se aplica a nivel cosmético o medicinal.

Aceite de sésamo en medicina Ayurveda

Hace miles de años ya se utilizaba el aceite de sésamo en la medicina Ayurveda por sus incontables beneficios y su estimado poder curativo.

Su contenido en vitamina E y antioxidantes, tiene beneficios muy valiosos para las células de nuestro cuerpo, en las que los radicales libres se pueden unir antes de que la estructura celular se dañe.

Es muy habitual utilizar este aceite para realizar masajes en Ayurveda; se aprovechan sus propiedades mientras la piel masajeada se nutre intensamente gracias a la composición del aceite de sésamo.

Y es que en Ayurveda, los pilares que sostienen una buena salud física y mental son 4: los masajes, la limpieza interior, la nutrición y el yoga espiritual.

El aceite de sésamo es capaz de participar en distintas de estas áreas aportando sus propiedades curativas a nuestro cuerpo: ya sea a través de la alimentación, a través de técnicas de limpieza o de masajes.

Aceite de sésamo para la piel

El contenido de ácido linoleico del aceite de sésamo, lo hace ideal para ayudar en la regeneración de las capas superiores de la piel.

Esto es gracias a que en su composición encontramos lecitina, que permite que el aceite penetre especialmente bien, asegurando la recuperación de las células cutáneas más superficiales. Por este motivo, además, el aceite de sésamo es un buen aceite portador para preparados con ingredientes activos y hierbas medicinales.

La vitamina E contenida en unas gotas de aceite de sésamo, es capaz de proteger nuestro cuerpo de los radicales libres que atacan a nuestras células causando enfermedades. Además, este aceite es comparable en cuanto a su eficacia con el aceite de hueso de albaricoque, de áloe vera y el aceite de almendras.

Como extra, te encantará saber que el aceite de sésamo puede proteger la piel de la luz solar con un factor de protección de uno a dos. Esto no significa que debas retirar la protección solar de tu rutina cosmética, porque deberías aplicarte aceite de sésamo constantemente para mantener dicha protección.

De todos modos, antes de empezar a utilizar el aceite de sésamo dentro de tu rutina de cuidado de piel, te recomendamos que hagas una prueba en alguna zona visible; el aceite de sésamo está especialmente recomendado para pieles secas, pero no sería extraño que alguna piel sensible pudiera hacer reacción.

Aplica una pequeña cantidad de aceite de sésamo en la cara interna del brazo y espera un par de días. Si no has tenido ninguna reacción como picor o enrojecimiento, entonces es que tienes una buena tolerancia a este producto y podrás utilizarlo sin problemas.

Si quieres utilizar aceite de sésamo para el cuidado de la piel, te recomendamos que compres el que es de color claro. Este ha sido prensado en frío y no se ha calentado durante su producción; sus propiedades se mantienen intactas y tu piel podrá beneficiarse de todos los beneficios de sus ingredientes activos.

Así que, si ya has hecho la prueba de alergia y no ha ocurrido nada, podrás aplicar directamente este aceite sobre tu piel para hidratarla o bien para realizar masajes.

Aceite de sésamo para masaje

El aceite de sésamo juega un papel muy importante en terapias manuales dentro de la medicina Ayurveda y otro tipo de masajes corporales.

Y es que gracias a sus propiedades, mientras se realizan los masajes, la piel de los pacientes se nutre en profundidad y las propiedades relajantes del aroma del sésamo hace que la experiencia en su conjunto sea muy reparadora.

No obstante, es posible encontrar en el mercado distintos tipos de aceite de sésamo destinados para masajes que han sido refinados y a los que les han añadido aromas artificiales.

Nuestra recomendación, si quieres una experiencia lo más natural posible, es que te decantes por un aceite de sésamo prensado en frío que mantenga todas sus propiedades intactas.

Aceite de sésamo en la cocina

En la cocina asiática es el aceite que más se utiliza y normalmente suele ser para dar un toque final de sabor a los platos, aunque a veces también sirve de aliño para ensaladas.

Consumir aceite de sésamo a través de la alimentación, también tiene muchos beneficios gracias a su composición en ácidos grasos insaturados; potencia una buena salud cardiovascular, así como un nivel de colesterol controlado.

Además, la piel también se beneficia desde dentro si se consume aceite de sésamo. El ácido linoleico es el que se encarga de mantener la piel saludable, almacenándose en sus capas superiores y ejerciendo un efecto protector y regenerador de la piel.

En cuanto a usos culinarios, el aceite de sésamo tiene una larga vida útil gracias a la sesamina y sesamolina que contiene y que evitan que se vuelva rancio, por lo que si se almacena en un lugar fresco y oscuro puede utilizarse durante un año.

El aceite de sésamo tostado sirve como base para preparar diferentes salsas y aliñar ensaladas, pero no es recomendable utilizarlo para freír, ya que su punto de humo es de 177 grados y  se corre el riesgo de que se generen las temidas grasas trans que tan perjudiciales son para el organismo.

Aunque si quieres, sí que puedes utilizar aceite de sésamo para freír, pero tendrás que decantarte por el aceite de sésamo blanco obtenido a partir de semillas de sésamo crudas. Tiene un sabor mucho más ligero, es prácticamente insípido e inodoro y su punto de humo es superior, alcanzando los 220 grados.

Además, al ser tan resistente al calor, puedes utilizar este aceite varias veces. Tan solo deberás filtrarlo cuando aún esté caliente y almacenarlo adecuadamente para su próximo uso.

Te recomendamos que lo pruebes con unos huevos revueltos o fritos, o que frías algún filete o verduras en este aceite; los alimentos se vuelven crujientes por fuera y se mantienen jugosos por dentro. ¡Verás qué éxito!

Dónde comprar aceite de sésamo

Cada día hay más tiendas especializadas en gastronomías de todo el mundo; sin embargo, Internet te lo pone tan fácil que puedes conseguir hoy mismo a golpe de clic tu primera botella de aceite de sésamo:

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Recuerda las premisas que te hemos dado para hacer una buena elección: si vas a usarlo en frituras o sobre tu piel, utiliza aceite de sésamo blanco, si en cambio es para aliños o toques de sabor, decántate por el de sésamo tostado.

Además, recuerda que los aceites prensados en frío son los de mayor calidad; mantienen sus propiedades intactas y le aportan a tu organismo una gran cantidad de beneficios.

Y si ya eliges uno de cultivo ecológico, ¡entonces estarás haciendo la compra perfecta!

Contraindicaciones del aceite de sésamo

No se recogen contraindicaciones realmente importantes en el uso del aceite de sésamo más allá de las que son de sentido común.

Obviamente no puedes utilizar este aceite si eres alérgico a las semillas de sésamo o si tienes alguna enfermedad gastrointestinal como diarrea, ya que es un estimulante digestivo.

Por lo general, el uso del aceite de sésamo es muy seguro y vas a poder añadirlo en tu rutina casi al 100%.

¿Te animas a probarlo?